Y lucho, y el miedo ya no esciho...
¿Y POR QUÉ NO? ¿Y por qué no? ¿Por qué no luchar? Perseguir un sueño, una ilusión. Eso por lo que vives con alegría, por lo que sueñas cada día. Eso que piensas que algún día ocurrirá. Los sueños son lo más importante que tiene el hombre. Nace para descubrir un mundo inmenso y contradictoriamente imposible de visitar en toda vida. Nadie puede cada rincón del planeta, pero sin embargo, eso no importa. Lo que importa en esta vida (o lo que debería importar) es ser feliz. Sólo hay una única oportunidad de estar aquí y debe ser aprovechada. Y, ¿qué resulta totalmente esencial para ser feliz en nuestra única vida? Los sueños, la ilusión. El conocer, descubrir, experimentar, sentir. La primera sonrisa de bebé es lo que ilusiona a nuestros padres, y los primeros pasos y las primeras palabras. Pero luego vamos encaminándonos a nuestra propia satisfacción. El primer amigo, el primer amor, la primera vez que nos dejan solos en casa, la primera vez que nos vamos solos de vacaciones, esa ropa que te gusta, ese sitio al que te mueres por ir. Todas estas pequeñas cosas, pequeños sueños, pequeños momentos y vivencias son los que nos mantiene aquí día a día. Entonces, propongo una vida más valorada y aprovechada. Un poco egoísta pero a la vez solidaria. Haz lo que desees hacer, vive lo que quieras vivir, prueba lo que quieras probar y hazlo con la gente con quien quieras compartirlo. Sobre todo, lucha por aquello que quieras, por absurdo que parezca, por complicado lo veas. Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Pablo Neruda
0 comentarios